martes, 29 de mayo de 2012

Características del autismo


Las características por las que podemos reconocer al niño autista son variadas. Se considera que una persona es autista si tiene o ha tenido en alguna etapa de su vida, cuando menos siete de las siguientes características:
  - Lenguaje nulo y limitado, o lo tenía y dejo de hablar
 - Ecolalia (repite lo mismo, o lo que oye)
-  Parece sordo, no se inmuta con los sonidos
 - Obsesión por los objetos (ejemplo: le gusta tener en la mano un montón de lápices)
- No tiene interés por los juguetes o no los usa adecuadamente
- Apila los objetos o tiende a ponerlos en línea
-   No mira a los ojos, evita tener cualquier contacto visual
- No juega ni se socializa con los demás niños
- No responde a su nombre
- Muestra total desinterés por su entorno
- No obedece ni sigue instrucciones
- Pide las cosas tomando la mano de alguien y dirigiéndola hacia donde desea
-  Evita el contacto físico
- Aleteo de manos (como si intentara volar)
- Gira o se mece sobre si mismo
- Se queda quieto observando un punto
- Camina de puntillas
- No soporta ciertos sonidos o luces
- Hiperactivo, o muy quieto
- Agresividad y/o autogresividad
- Obsesión por el orden y la rutina
- Se enfada mucho y tiene rabietas sin razón
- Se ríe sin razón aparente
- Comportamiento repetitivo










Introducción al autismo


Es un síndrome que afecta a 4 de cada 1000 niños. A la fecha, las causas son desconocidas, aún y cuando desde hace muchos años se le reconoce como un trastorno del desarrollo.  Salvo contadas excepciones, el autismo es congénito (se tiene de nacimiento) y se manifiesta en los niños entre los 18 meses y los 3 años de edad. Los primeros síntomas suelen ser: el niño pierde el habla, no mira a los ojos, parece que es sordo, tiene obsesión por los objetos o muestra total desinterés en las relaciones sociales con los demás. En algunas ocasiones puede llegar a confundirse con esquizofrenia infantil.


Una definición sencilla podría ser:

“el autismo es un síndrome que afecta a la
comunicación y las relaciones sociales y
afectivas del individuo”

 
Como su definición dice, el autismo es un síndrome, no una enfermedad y por lo tanto no existe cura.  Se puede mejorar su calidad de vida y enseñarle nuevas habilidades con la intención de hacerlo más independiente, pero será autista toda su vida.
             En ocasiones, estos niños, además de ser autistas, tienen algún otro trastorno del desarrollo (retraso mental, motriz, síndrome de down…) o bien, puede ser como se conoce como el autista clásico o puro.